El agua que consumimos en la Garrotxa en un 97 % es agua subterránea, la mayoría extraída de pozos. El eje del río Fluvià, desde la Vall d’en Bas hasta Castellfollit de la Roca, tiene una demanda de agua de aproximadamente un 75 % del total de la comarca y esta zona capta el agua del acuífero que llamamos “fluviovolcánico”. En el contexto del cambio climático tenemos cada vez más situaciones de sequía. Por este motivo, con la demanda actual de agua, se analiza el comportamiento del acuífero a partir del seguimiento de los datos piezométricos que recoge el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.