Los volcanes Rocanegra y Montolivet, en el Campo Volcánico de la Garrotxa, sirven de laboratorio natural para abordar un debate clave: cómo distinguir el vulcanismo monogenético del poligenético. A partir de cartografía detallada, estratigrafía y análisis petrográficos y geoquímicos, de manera integrada, el estudio reconoce sus dinámicas eruptivas y aporta criterios para estimar el potencial eruptivo futuro y los riesgos asociados a la zona de Olot.